Sobre Patricio Shaw

Nací en la cosmopolita y vivaz Buenos Aires en 1961 y estoy contento de haber descubierto escritos maravillosos de un autor tan santo como fue Monseñor Luis Vella.

Mi familia paterna es de origen predominantemente anglosajón y germánico, y mi madre desciende en gran parte de familias españolas, muchas de ellas arraigadas desde antes de la independencia de Argentina.

Desde los 14 años he tenido pasión por la Religión Católica, tal como la he recibido de mis ancestros y tal cual se refleja en maravillas históricas.     

Me ha atraído mucho el aprendizaje de lenguas extranjeras, y domino, en mayor o menor medida el inglés, francés, italiano, portugués, latín, alemán, sueco, danés, polaco, checo, eslovaco, búlgaro, y maltés.

Tengo rudimentos de árabe, ruso, griego clásico y moderno, hebreo, chino y tagalog. Estudié Filosofía, Griego, Latín e Historia de la Civilización Mediterránea en la Universidad de Malta.

Encuentro gran valor y beneficio en la filosofía aristotélico-tomista que parte de los primeros principios del ser, deducidos de la observación del universo.

Me suscita entusiasmo la teología católica tradicional y, dentro de esta, el antimodernismo, la esencia de la autoridad apostólica, el Santísimo Sacramento, la constitución católica de los Estados, la Mariología, el método montfortiano de esclavitud mariana, la oración y en especial el Rosario, el Segundo Advenimiento de Cristo, la Restauración de la Cristiandad, la interrelación entre Gracia y libre albedrío, especialmente según la explica la escuela llamada ecléctica de la Sorbona y de San Alfonso María de Ligorio.

He traducido del latín la censura de la filosofía cartesiana por Mons. Daniel Huet, y la tesis del cardenal Álvaro Cienfuegos sobre la persistencia real y sustancial del Alma de Cristo en el buen comulgante.

Tengo un sincero aprecio por las artes plásticas, musicales y literarias, y creo en parámetros objetivos y universales de belleza.

Me intriga agudamente la lingüística, la estilística, la traductología y, dentro de esta, la poco conocida pero soberbiamente sagaz escuela de Igor Melchuk. Vivo en Aragón, donde llevo una vida de reclusión, oración, estudio y redacción.